Estos trofeos solían (o suelen quizá) estar en las salas de aquellas familias donde hay un gran cazador.
Pensé que no podía ser tan difícil y lo intenté.
Compré un animalito de plástico en una feria, había leones, leopardos y otros animales salvajes pero me decidí por el alce y su imponente cornamenta.
Aunque me daba un poco de pena tomé la decisión...
no me hagan escribirlo por favor...
Para el escudo...simplemente un cartón.
Si alguien es más minucioso bien puede cortarlo en madera y lijar y pulir y todo lo que debiera ser para que fuese perfecto...a mi me atormentan un poco esas delicadezas.
Por supuesto luego a pintar. También apliqué un poco de betún de judea para dar el aspecto de madera envejecida.
Me gusta como luce en la puerta de entrada al salón.